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  • Foto del escritorJORGE EDUARDO RODRIGUEZ

UN RESCATE PAGADO CON SANGRE


AUTOR: Dr. Jorge Rodriguez-Sierra



VERSION AUDIOVISUAL:

 

1 Pedro 1:17–21 RVR60

17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;

18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.



INTRODUCCIÓN

La sangre que vertió Cristo en la cruz nos llama a vivir una vida santa en gratitud por el increíble regalo que Dios nos dio para rescatarnos a pesar de ser sus enemigos: “Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.” (Romanos 5:7-10). Esto lo vimos en la primera parte de este estudio.

Ahora veremos las características que tiene el rescate que Dios hace por el hombre pecador que se arrepiente, en lo que el Apóstol Pedro sigue escribiendo inspirado por Dios nos permite saber lo que identifica este rescate, cuando fue ideado por Dios y que es lo que nos da.



EL RESCATE IDENTIFICA

a) LA SANGRE DE CRISTO NO ES CORRUPTIBLE

1 Pedro 1:18 (RVR60)

18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,..


Lo primero que se establece es lo que no caracteriza a este pago que es la corrupción. La palabra corrupción implica que no tiene duración, que se destruye y termina en un estado peor, pero el pago que se hizo para liberar al hombre de la esclavitud del pecado tiene la esencia de no ser corrupto por lo tanto este pago no se destruye, tiene duración infinita y lo lleva a un estado mejor.

El término «redimido» es sinónimo del vocablo del Antiguo Testamento «rescatar a alguien de la pobreza o la esclavitud». Hay dos palabras hebreas (rescate, redimido): redimido tiene la connotación de «ser comprado nuevamente por un familiar cercano» ( el redentor de la familia; ver Ruth 4:1, 3, 6, 8, 14). Jesús es nuestro familiar cercano, quien compró nuestro perdón con su propia vida (4).

Al pedir el pago de un rescate siempre será por algo de gran valor, y este pasaje nos menciona el oro y la plata que son los metales con el mayor valor en el mundo. No debemos olvidar que antes del petróleo y de la importancia que se le dio a la moneda estadounidense, toda moneda su valor era respaldado por el oro que poseían los países en sus bancos. Pero aún estos metales preciosos están sujetos a estar contaminados y no ser totalmente limpios por lo que pueden perder su valor y están sujetos a las condiciones económicas del mundo y de los tiempos, el oro y la plata continuamente cambian de precio. El pago del rescate Dios lo hizo con algo que no podía contaminarse, perder valor, fuerza o pureza con el tiempo como estos metales preciosos.



B) LA SANGRE DE CRISTO COMO PAGO

1 Pedro 1:19 (RVR60)

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,


Esta frase “sino con la sangre preciosa, como de un cordero” alude al sistema sacrificial de Israel (Levítico 1–7) Dios con su gracia permitió a la humanidad pecaminosa acercarse a Él por medio del sacrificio. El pecado quitó la vida (Romanos 6:23). La vida está en la sangre (Levítico 17:11, 14) Dios permitió sustituir la vida del pecador al sacrificar a un cordero. Juan el Bautista llamó a Jesús «el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29). La muerte profetizada de Jesús (Isaías 53:7–8) se encargó del pecado del mundo entero (4).

El pago que Dios hizo por el hombre pecador fue con la sangre derramada de su Hijo en la cruz del calvario. ¿Pero por qué? Por qué así Dios lo decidió ya que él estableció que sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados (Hebreos 9:22). La santidad y pureza de Dios le impide convivir con el pecado (Hebreos 12:14), él en forma continua está enojado con el pecador (Salmos 7:11), el profeta nos dice que Dios es muy limpio para ver el mal (Habacuc 1:13). Dios nos afirma en su Palabra que el alma que pecare esta va a morir y cada hombre es responsable de sus actos (Ezequiel 18:20). Por el pecado entró la muerte al mundo y como todo hombre es pecador todos quedaron bajo condenación (Génesis 2:16-17, Romanos 5:12). Así el hombre tiene un problema mortal y una eternidad asegurada lejos de Dios al ser incapaces de poder pagar su propio rescate ya que las obras buenas que generan son como trapos sucios ante Dios (Isaías 64:6) ya que estas son imperfectas y en realidad solo buscan una ganancia personal.

Cuando el hombre puede entender esta situación de derrota y muerte espiritual que tiene es cuando comprende que solo Dios puede rescatarlo y el pago perfecto lo hizo Cristo al morir y derramar su sangre como un sacrificio puro, limpio, eterno y perfecto (Hebreos 9:26, 10:12). Cristo dijo que él iba a derramar su sangre (Marcos 14:24).

Por su sangre somos declarados inocentes (Romanos 5:9, Efesios 1:7), estamos cerca de Dios (Efesios 2:13), tenemos paz con Dios (Colosenses 1:20), limpia conciencias de obras muertas (Hebreos 9:14), podemos entrar al lugar santísimo por ello permite el acceso directo a hablar con Dios (Hebreos 10:19), da santidad (Hebreos 13:12), nos capacita para hacer buenas obras (Hebreos 13:20-21) y nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7).

Para que el pago fuera perfecto se tenía que hacer un sacrificio perfecto y Cristo lo fue ya que nunca pecó y en este sacrificio perfecto ya no se requiere ni son necesarios más sacrificios (Hebreos 4:15). Cristo así lo declaró en la cruz cuando dijo Consumado es (Juan 19:30), esto implica que todo fue pagado, la meta fue alcanzada, no se debe más, su sacrificio fue perfecto; este fue el grito de victoria sobre él pecado y la muerte espiritual.

Solo la sangre de Cristo es la que hace posible todos estos cambios, victorias y bendiciones, nadie ni nada más lo puede conseguir.




C) LA SANGRE DE CRISTO NO TIENE MANCHA Y CORRUPCIÓN

1 Pedro 1:19 (RVR60)

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,


A diferencia de los metales valiosos, la sangre de Cristo esta libre de macha y no esta contaminada, por lo que es pura y limpia. Dios dice que la sangre de Cristo es preciosa, por lo que es de gran valor, de alta estima, de gran precio, de gran honor y amada. La sangre de todo hombre es «preciosa» (en el sentido de costosa), pero la de Jesucristo lo es incomparablemente mucho más (6).

Esa redención es una compra hecha en el mercado del pecado, un rescate pagado no con oro ni plata, los cuales perecen, sino con la invaluable sangre de un cordero perfecto, parecido a los corderos que se presentaban en los sacrificios y que debían ser sin mancha y sin contaminación. Cristo fue sin pecado y tenía las cualidades únicas para ser “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29; He. 9:14) (7).



EL RESCATE DETERMINADO DESDE UN PRINCIPIO

1 Pedro 1:20 RVR60

20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,


Está frase es muy profunda para qué nuestras mentes limitadas puedan alcanzar a comprenderla en todas sus implicaciones. Lo que el Apóstol escribe aquí deja establecido que Dios desde antes de formar el mundo, afirmando con ello de la existencia de Cristo desde la eternidad, en una forma exclusiva y con anticipación eligió a su propio Hijo como el pago y el sacrificio perfecto que vendría a restaurar la comunión que el hombre perdió con Dios por el pecado (Génesis 3:15). Ya todo estaba previsto, no fue una decisión improvisada o pensada en el último momento y se llevó a cabo en el tiempo perfecto de Dios y la razón de ello fue el amor que él tiene por el hombre a pesar de ser sus enemigos (Romanos 5:8-10), que inmenso y sublime amor e imposible de comprender (Efesios 3:19). Es su amor que hace posible su gracia y misericordia al darnos la salvación sin necesidad de hacer nada de nuestra parte (Tito 3:4-7).



EL RESCATE QUE DA ESPERANZA Y FE

1 Pedro 1:21 RVR60

21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.


Si el hombre dice que cree en Dios le es necesario creer en Cristo; es imposible negarlo, hacerlo menos, negar su deidad o poner a otra persona humana a su mismo nivel (Mateo 10:33, 2 Timoteo 2:12).

Dios resucitó a Cristo de los muertos y le ha dado honor y alabanza, dejando claro que su muerte fue aceptada como el sacrificio perfecto (Efesios 5:2), declarando la victoria sobre la muerte (1 Corintios 15:54-57) y ahora está a la diestra de Dios (1 Pedro 3:22).

Es a través de Cristo, a quien el Padre resucitó y le ha dado gloria en su ascensión (Juan 17:5; Hebreos 1:3), que las personas pueden llegar a conocer y a confiar en Dios. Como resultado del plan divino eterno y el invaluable pago por el pecado, la fe y la esperanza pueden ponerse en él (7).

La fe es creer sin dudar y la esperanza es esperar un evento futuro con seguridad, y estas dos solo pueden depositarse en Dios confiados en sus promesas que son fieles. Un verdadero hijo de Dios no puede confiar en María, en los santos, en un sistema religioso, en las oraciones de sus familiares, en sus obras buenas o en sacrificios personales, su fe y su esperanza son solo en Cristo y en nada ni en nadie más, así de específico es Dios en su Palabra, está en usted creer a una religión de hombres o lo que él claramente nos dice. Solo Cristo es suficiente (Colosenses 1:21-23, 2:9-10).

La base del rescate está en la sangre preciosa que derramó Cristo en la cruz en obediencia a su Padre.



CONCLUSIÓN: RESCATADOS POR SANGRE

Solo la sangre derramada de Jesús hizo posible lo que era imposible para el hombre, la reconciliación con Dios y ser liberados de la esclavitud del pecado. Está es la razón por la que debemos de vivir una vida santa, el precio que se pagó por el rescate a los que ya creímos fue muy elevado es por ello que en amor obedecemos y nos sometemos a la autoridad de Dios si en verdad hemos experimentado esta increíble salvación. Su sangre nos rescató, demos gracias a Dios al obedecer.

¿Quiere el hombre ser rescatado? Pregunta un himno antiguo: “¿Quieres ser salvo de toda maldad? Tan solo hay poder en Jesús quien murió, en la sangre que él vertió”. El mensaje de Dios es claro, solo la sangre de Cristo es la que nos puede limpiar de todo pecado y permite tener una relación personal con Dios como Padre. Solo al que cree y recibe a Jesús son quienes tienen la autoridad de ser llamados Hijos de Dios (Juan 1:12) y esto es posible por la muerte, derramamiento de sangre y resurrección de Jesús. Cristo rescatado de una vida vana al hombre pecador que sólo conduce a la muerte física y espiritual, el pago perfecto ya fue hecho solo le es necesario creer, arrepentirse y depositar su fe en Jesús, su sangre preciosa hace todo lo demás.

Dios lo dispuso, Cristo lo llevo a cabo, ahora es la responsabilidad de cada hombre de responder en fe para poder ser rescatado.



Le invito a comunicarse conmigo con sus comentarios y preguntas a: esclabiblia@gmail.com

No olvides ver la version Audiovisual en el enlace proporcionado al principio de esta lectura.

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