• JORGE EDUARDO RODRIGUEZ

LA JUSTICIA DE DIOS


Autor: Dr. Jorge E. Rodriguez Sierra


Salmo 97:2 RVR60

“Nubes y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su trono.”


Hechos de los Apóstoles 17:31 RVR60

“por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”



INTRODUCCIÓN

Uno de los atributos de Dios es que es justo, sin ser justo no podría aplicar sus otros atributos. Es la justicia de Dios la que nos revela en realidad lo profundo, extraordinario y sublime que es su amor, su gracia y su misericordia. Tener un concepto errado de este atributo de Dios hace que sus otros atributos se vean disminuidos y no sean apreciados llevando a tener una idea errónea de quién es Dios en realidad.

¿Qué significa justicia? La palabra hebrea significa adherencia a aquello que es obligatorio de acuerdo a cierta norma, por ejemplo una norma moral. Implica rectitud, honestidad, precisión, decidir imparcialmente lo que es justo en un caso legal, sin prejuicios. Desde mi perspectiva la forma que definiría la justicia es dar lo que se merece a una persona que va de acuerdo con las acciones que hizo al ser valorados por una persona con autoridad y que dará una sentencia de acuerdo a la verdad que ha sido revelada y en conformidad a las normas que han sido previamente establecidas sin importar quien es la persona.

La palabra justicia aparece 370 veces y la palabra justo 221 veces en la Biblia, por lo que podemos ver que es una palabra importante y a pesar de que es más prevalente en el Antiguo Testamento no deja de aparecer en el Nuevo Testamento. Es un concepto erróneo creer que la justicia de Dios es algo que solo corresponde solo a un tiempo pasado y que ya no tiene ninguna aplicación a partir del Nuevo Testamento.

Para tener un entendimiento correcto de la justicia de Dios tenemos que recurrir a ambos Testamentos Bíblicos para poder entender las implicaciones que tiene y afirmar que la justicia de Dios, al ser un atributo de él, es algo que no tiene inicio ni fin sino que es algo eterno como Dios lo es.



DIOS ES JUSTO

Deuteronomio 32:4 RVR60

“El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto.”


Salmo 7:11 RVR60

“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.”

Las Escrituras establecen desde un principio que Dios es justo. Es importante establecer quién es Dios y en el libro de Deuteronomio se nos afirma que él es como una roca por lo que es inamovible, no cambia, tiene fuerza, su base es sólida. Además Dios es verdad al ser fiel, constante y confiable por lo que su comportamiento no tiene nada que sea moralmente incorrecto o censurable, no hace mal a nadie. Al poder establecer estos conceptos de Dios es que se puede afirmar que él es justo y recto, esto implica que Dios está caracterizado por tener estándares perfectos de justicia, es honorable y al ser recto es sincero y de excelencia moral entonces podemos afirmar que cuando juzga lo hace en una forma totalmente correcta al no mostrar favoritismos, egoísmo, prejuicio o engaño al tomar una decisión jurídica o legal. .

Al hablar sobre la justicia divina nos presenta a Dios como un juez, y al ver su perfección, sabiduría y carácter podemos establecer que es él único con las facultades morales para poder impartir lo que es correcto a cada persona de acuerdo a su conducta y hechos. Es en su santidad que Dios no puede convivir con el pecado y que le hace tener un sentimiento de desagrado intenso contra lo malo, está actitud de Dios da a conocer cómo ve el pecado y podemos entender que va a castigar todo acto malo cometido.



LA LEY ES COMO SE APLICA LA JUSTICIA DE DIOS

Romanos 3:23 RVR60

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”




Una base importante para comprender cómo Dios aplica su justicia es entender cuál es la condición espiritual del hombre. Dios establece qué todo hombre sin excepción es pecador, por lo tanto no hay ninguno que sea bueno, al no poder cumplir con las demandas justas de la Ley divina, por lo que están excluidos de poder estar ante la presencia santa de Dios.


Romanos 3:19–20 RVR60

“Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”


Entendiendo la condición caída de todo hombre es necesario poder comprobarlo en un juzgado legal, es por ello que la ley de Dios es la herramienta vital para que el hombre pueda comprender su posición ante la justicia de Dios. La ley establece que el hombre es pecador y las Escrituras nos aclaran que está fue dada para que no haya hombre alguno que pueda alegar que es inocente ante Dios, la ley deja al hombre indefenso y culpable ante Dios. La ley hace conocer a la perfección que el hombre es pecador e irremediablemente está bajo el juicio de Dios.


Hebreos 10:26–31 RVR60

“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”


Dios dará el pago al hombre pecador como el gran Juez y el pecado tiene consecuencias y claramente nos dice el autor a los Hebreos que es algo que se debe de tener miedo ya que será terrible el recibir la justicia de Dios. El infierno y la separación eterna de Dios es como él aplicara el castigo a todo hombre que no creyó e hizo menos el sacrificio del único Hijo de Dios en la cruz, es así como Dios establece su justicia.


Romanos 6:23 RVR60

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jeús Señor nuestro.”




El sueldo o la retribución que da el pecado (desobedecer a Dios) no solo es la muerte física sino también la muerte espiritual. Pero a pesar de que no hay hombre alguno que no haya pecado y esté sujeto al juicio y castigo divino, es Dios quien ofrece como alternativa al hombre el regalo la vida eterna a todo aquel que cree en Jesús como Salvador.

Esto nos lleva a un punto qué parece imposible de reconciliar, Dios como juez va a dar el castigo justo pero entonces ¿cómo puede dar vida eterna a alguien que su ley revela que es pecador?



LA JUSTICIA DE DIOS NO NIEGA SU GRACIA

Al ver la severidad del juicio justo de Dios nos lleva a preguntarnos, ¿entonces la justicia de Dios anula su gracia? La respuesta es un redundante no. Al contrario, si no entendemos la justicia y la santidad de Dios no es imposible comprender su gracia. Gracia es recibir lo que no merecemos, es un regalo que no se puede obtener por esfuerzos propios.


Romanos 3:5–6 RVR60

“Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre.) En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo?”


Dios no es injusto ni su gracia se anula al aplicar su juicio santo a todo pecador. Al contrario nadie deberíamos ser declarados inocentes ante Dios, es nuestro pecado que resalta aún más la pureza y la santidad de Dios, solo un Juez bueno y justo es quien dará en forma correcta y llevará a cabo su sentencia sobre todo hombre que sea declarado culpable por sus hechos. Dios dejaría de ser bondadoso si premiará a un asesino que se complace de los hechos malos que llevó a cabo. Si Dios no da justicia al criminal entonces ya no es justo, ni bueno, ni puro y Dios no puede ser nada de estas cosas ya que es imposible que deje de ser lo que él siempre ha sido.



COMO SE PUEDE SER JUSTO SI ES AMOR

Romanos 5:8 RVR60

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”




Dios no puede ser injusto, la justicia es una rama de Su esencia y por ello va hacer lo que es justo ya que no puede dejar de ser santo. Dios muestra perfectamente que él es totalmente justo pero también totalmente amoroso al dar su amor al hombre a pesar de conocer a la perfección su condición caída. Al saber Dios que es imposible al hombre poder en sus propios esfuerzos reconciliarse con él desde el mismo día que el hombre pecó por primera vez en el Huerto del Edén estableció su promesa que él derrotaría a Satanás quien hizo caer al hombre al tentarlo: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (Génesis 3:15). En lugar de morir Adán y Eva en ese momento, Dios sacrificó un animal y con su piel cubrió la desnudez de está pareja mostrando con ello su paciencia y su deseo de qué él hombre pueda reconciliarse con él. Es en su misericordia que no da el castigo que merece el hombre pecador gracias a lo que Jesucristo hizo en la cruz tomando el pecado de todo hombre y recibiendo el castigo justo que este merecía. El castigo que dará será el correcto llevando al pie de la letra lo que establece Su ley perfecta. Incluso Dios dice de los padres terrenales: “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; ...”, el castigo es parte de su justicia pero también de su amor y de su bondad ya que dará justa retribución a todo aquel que hizo daño a su prójimo y rechazó el regalo del perdón que él ofrece.



LAS IMPLICACIONES DE LA JUSTICIA DE DIOS

Dios en su santo juicio dará a cada hombre su sentencia de acuerdo a sus hechos, como Jesús mismo dijo: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” (Mateo 7:22-23). Son los actos del hombre que lo exponen como culpable, Dios no es imprudente o desenfrenado en el juicio sino que pesa las cosas en una balanza y juzga el motivo.

La justicia de Dios implica que el hombre está expuesto a ser juzgado, que nada quedará oculto que no sea revelado y que a pesar de que en esta tierra alguien piense que burló la justicia humana no podrá burlar la justicia divina: “Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.” (Lucas 8:17). El juicio de Dios implica que el hombre no cree ni se arrepiente de sus actos perversos: “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,..” (Romanos 2:5) “para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.” (Judas 1:15).



UN MUNDO BAJO LA JUSTICIA DE DIOS

La justicia es un atributo moral de Dios que ejerce y va a ejercer cuando llame a cuenta a toda persona que ha vivido. El hombre debe temblar ante la santidad de Dios y a las consecuencias de sus actos malos pero prefiere en su necio pensar que Dios no existe y por lo tanto no tiene a nadie a quien rendirle cuentas o bien solo cree que Dios es sólo bondad y amor por lo que pone en Dios la obligación de perdonarle y darle vida eterna. Estas ideas solo nacen en un corazón que es idólatra, que crea un dios que se amolde a sus pensamientos y muestra que es rebelde ya que solo desea dar rienda suelta a sus deseos e impulsos carnales por lo que niega lo establecido en las Escrituras: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,...” (Hebreos 9:27). Desde el Antiguo Testamento Dios estableció que la venganza es de él y él dará el pago a cada persona y solo es él quien juzgará (Deuteronomio 32:25, Hebreos 10:30).

La aplicación de la justicia de Dios es algo que está establecido y se llevará a cabo porque al ser un atributo de Dios no puede dejar de ser pero en su justicia Dios ya castigó el pecado del hombre en la muerte en la cruz de su Hijo Unigénito, pero solo es efectivo si él pecador se arrepiente y cree en Jesucristo como Salvador, Dios y Señor. Los redimidos de Dios no entrarán a la vida eterna por sus actos, entrarán sólo porque la justicia de Dios ya fue aplicada en Su Hijo y el en su amor transfiere la inocencia de Jesucristo para aplicarla a los que se arrepintieron y creyeron en su mensaje. La salvación de los creyentes tuvo un gran precio que se pagó en una cruz cuando Cristo derramó su sangre.









BIBLIOGRAFÍA

1.Santa Biblia. Reina Valera 1960

2.Tozer, A.W. Los Atributos de Dios.Vol 2. pág.55-70

3.MacArthur, John. Biblia de Estudio MacArthur.

4.Software Bíblico Logos


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