• JORGE EDUARDO RODRIGUEZ

DOBLEGANDO EL ORGULLO

Actualizado: sep 8



2 REYES 5:1-14


AUTOR: Dr. Jorge E. Rodriguez Sierra


INTRODUCCIÓN


Todos tenemos una forma muy especifica de pensar que esta formada por nuestra cultura, por la tradiccion familiar, por las ideas religiosas y por la formación académica y esta forma de ver las cosas es difícil de hacer a un lado y cambiarla por algo totalmente diferente cuando se lleva mucho tiempo creyendo algo como verdad, para ello se requiere un componente muy especial que en esta historia, descrita en el segundo libro de los Reyes, tendremos la oportunidad de descubrir y también podremos ver el elemento indispensable para poder recibir la misericordia de Dios.


Este evento ocurre en la época cuando Israel se había dividido en dos y el reino del Norte tenia luchas ocasionales contra Siria, incluso tiempo después el ejercito de esta nación los iba a rodear para atacarla (2 Reyes 6:24). Esta es la historia de la enfermedad y curación de un general sirio que ocurrió durante el ministerio del profeta Eliseo.




UN GENERAL EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:1

“Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.”


Naamán, que significa placentero, era un general del ejercito de Siria. Este pasaje describe a Naamán como un comandante de alto rango del ejercito, con un rango social elevado, altamente respetado, poseía grandes riquezas y ademas le caracterizaba su excepcional valentía. Su capacidad de dirigir y ganar misiones de guerra era extraordinaria, se le describe como alguien que se distinguía por ser poderoso ante los ojos del rey, por ello este rey lo exaltaba y lo tenia como alguien especial. Lo interesante es que a pesar de ser enemigo del pueblo de Dios, cada victoria que este hombre obtenía no era por sus méritos sino que era Dios mismo quien le concedía estos logros. Aun en su enemistad con Dios este hombre estaba siendo bendecido por Dios. Muchas personas creen erróneamente que porque sus oraciones son contestadas o tienen éxito es una señal de que tienen una relación real con Dios.


A pesar de ser alguien con una alta distinción en su nación, Naamán tenia un problema de salud muy importante ya que padecía de lepra, esta palabra designaba una de muchas enfermedades de la piel y en ese tiempo no había tratamiento ni curación para ninguna de ellas. Todos los logros de Naamán carecían de importancia ante esta enfermedad.




UNA ESCLAVA EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:2-3

“Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán. Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.”


En una de las guerras de Siria en contra del reino del norte de Israel había sido capturada una joven que ahora servia como criada en la casa de Naamán. Esta muchacha apreciaba a este general sirio, ya que al verlo enfermo de la piel ella les menciono al profeta Eliseo y le recomendó que fuera a buscarlo ya que el era el único que podía devolverle su salud. La actitud de esta joven israelita nos habla de que Naamán era un hombre benévolo y de buen corazón.

Esta muchacha le dio el requisito para conseguir la curación a su enfermedad, Naamán necesitaba buscar al profeta y pedir por su salud.

Esta muchacha israelita a pesar de estar en una situación que no le favorecía podemos apreciar en ella una fe verdadera al poder afirmar con toda seguridad que el profeta de Dios llamado Eliseo le iba a curar de su enfermedad sin lugar a dudas y aun mas resalta su compasión incluso por un enemigo a pesar de que le habían sacado de su tierra y ahora solo se dedicaba a servir en una casa extraña lejos de su tierra.



UN REY EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:4-5

“Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel. Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel.”


Naamán después de oír la noticia fue con su máxima autoridad para pedir permiso para ir a buscar a un profeta en territorio enemigo. El aprecio que el rey tenia por este general era muy especial; primero no le había aislado de las demás personas, ni de su presencia a pesar de presentar esta enfermedad contagiosa de la piel, en esa época la regla para quien la padecía era ser separado de sus casas y vivir el resto de sus días marginados de todo contacto físico cercano con las demás personas.

El rey no solo lo escucho y le dio permiso sino que incluso escribió una carta para que fuera bien recibido su general por el rey de Israel.



UNOS REGALOS EXCEPCIONALES

2 Reyes 5:5

“Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.”


El deseo de sanar de este hombre era muy grande ya que preparo regalos de alto valor para poder ofrecer y entregar a este profeta como pago para que le concediera recuperar su salud. Los regalos incusan 340 kilos de plata, 69 kilos de oro y 10 mudas de ropa, todo esto era considerado como de gran valor en esa época el medio oriente.

En este acción de Naamán podemos ver que todo tiene un valor especifico y que para recibir algo de otra persona hay que estar dispuesto a dar un pago a través de una transacción, de acuerdo con la cultura de este general él iba a dar lo mejor que tenia para recibir en cambio un beneficio.



UNA EQUIVOCACIÓN EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:6-7

“Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra. Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.”


A pesar de haber tomado el camino mejor, se cometió un error muy importante. A Naamán se le olvido que la esclava israelita le dijo que fuera con el Profeta Eliseo, por lo que la petición del Rey de Siria al rey de Israel para que sanara a su general fue incorrecta. Joram el rey de Israel al leer estas cartas le causo una reacción de enojo, desconcierto e inseguridad, incluso rasgo sus vestidos en una señal de angustia y dolor ya que le llevo a pensar que era una trampa del rey de Siria para encontrar una excusa para iniciar una guerra al no poder curar a este general de su aflicción en la piel.

El contraste entre el rey Joram y la esclava israelita que servia en la casa de Naamán es sorprendente, esta mujer en el exilio sabia de Eliseo y de como Dios le podía usar para sanar a este general, sin embargo el rey de Israel no tenia presente al profeta de Dios y de lo que podía hacer. Una mujer fiel a Dios y un rey sin entendimiento en asuntos espirituales.




UN PROFETA EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:8

“Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.”


Eliseo muestra que siempre estaba presto a dar auxilio y consejo para quien lo necesitara, a pesar de que este rey de Israel en particular ni le tomaba en cuenta. Ante esta situación el profeta toma el control y manda llamar a Naamán. Esto dio la oportunidad para que tanto el rey de Israel y el general sirio pudieran saber que Eliseo era el profeta del único y verdadero Dios.

Un verdadero siervo de Dios siempre esta atento y dispuesto a servir a su prójimo no importando las circunstancias, ni tomando en cuenta si los involucrados merecen que se les preste ayuda. Honestamente ni el rey Joram ni Naamán merecían la mas mínima atención y mucho menos la ayuda de este hombre temeroso de Dios.



UNA PETICIÓN EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:9-10

“Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.”


Este encuentro entre Naamán y Eliseo se tiene que leer con mucho cuidado por lo inusual que es. Eliseo solicito que Naamán fuera a donde él estaba, pero no lo recibió y ni siquiera lo vio, solo le envió un mensajero que le comunico una orden muy poco convencional, ir al rió Jordán y sumergirse en sus aguas siete veces ya que solo de esa forma su enfermedad física seria curada y su salud restaurada por completo. Es fácil imaginar la desilusión de este hombre que iba con una gran esperanza de ser sanado, para que primero fuera testigo de la actitud de angustia del rey de Israel y después ni siquiera fuera recibido por el profeta a pesar de venir con todos estos regalos que él traía consigo. El profeta solo le envió una receta sin la mas mínima consideración a la persona de tan poderoso general.




UN ENOJO EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:11-12

“Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.”


El orgullo de Naamán fue aplastado en forma severa. El ya se había formado una idea muy precisa de como debería ser recibido por el profeta y de lo que este iba hacer para que al invocar el nombre de Dios él pudiera ser sanado en ese mismo momento. Ademas la orden que recibió de Eliseo era simplemente absurda al tenerse que sumergirse en un rió pequeño y lodoso que era considerado inferior en comparación a los ríos que había en su nación. El rió Abana empezaba en las montañas del Líbano llegando hasta Damasco y su agua clara hacia posible jardines y huertos y el rió Farfar fluía desde el Monte Hermon hacia el sur de Damasco; estos ríos eran superiores y mas limpios por lo que era totalmente ilógico lo que se le estaba pidiendo. Al considerar el trato que se le dio y la orden recibida esto le lleno de un gran enojo. Su decisión fue irse de ese lugar, no había razón alguna para que siguiera las ordenes del profeta, su esperanza se esfumo, era tiempo de volver a su casa totalmente desilusionado.




UN RUEGO EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:13

“Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?”


Parece increíble que los criados de Naamán fueran mas sensibles a lo espiritual y usaran la razón mejor que su amo; habían viajado a Israel y finalmente encontraron al profeta y a pesar de que no le había tratado como el quería eso era lo de menos y si este hombre de Dios le dio una orden aunque fuera ilógica, no tenia nada que perder, solo tenia que doblegar su orgullo y hacer a un lado sus ideas preconcebidas. Los criados de Naamán lo animaron a obedecer la indicación de sumergirse en el rió Jordán siete veces, la cual no era difícil de llevar a cabo. Naamán ya había hecho lo mas difícil, conseguir el apoyo de su rey de ir a una nación enemiga incluso con cartas de recomendación, finalmente había encontrado al profeta, ahora solo le quedaba seguir la simple instrucción de meterse y lavarse en el rió.

Es increíble como el hombre batalla con lo que Dios pide y demanda de él por la sencilla razón de que ya estableció en su mente lo que Dios debe de hacer y como hacerlo, el orgullo del hombre es tan grande que le es imposible someterse al simple mandato de Dios por mas sencillo que este parezca. Hay algo que no debemos de olvidar, Dios no esta a las ordenes del hombre, ni se va a sujetar a lo que este diga, al contrario es el hombre quien debe de doblegarse a las ordenes de Dios y nunca cuestionarlo, Dios tiene la verdad y la razón en todo sin embargo es el orgullo del hombre lo que le impide doblegarse ante El y prefiere mejor darle la espalda antes que aceptar en humildad lo decretado por Dios y obedecerlo.


El gran predicador ingles Charles Spurgeon decía que la puerta al cielo no es alta al contrario es muy baja, ya que solo se puede entrar a ella agachándose.






UNA CURACIÓN EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:14

“El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.”


Solo cuando Naamán abandono su orgullo y sus ideas preconcebidas fue cuando pudo experimentar el poder de Dios al ser sanado de su aflicción. No hay otra forma, una de las siete cosas que Dios aborrece es el orgullo (Proverbios 6:16-17) y Dios declara enfáticamente que para obtener la sanidad especialmente la espiritual empieza con la humillación reconociendo con ello a Dios y lo que El dice, el autor del segundo libro de Crónicas nos dice: “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” (2 Crónicas 7:14).

El camino al cielo empieza con un corazón quebrantado, un corazón que entiende que esta enfermo y es precisamente a estos a quienes Jesús vino a sanar (Lucas 4:16-19). Nadie puede encontrar el perdón de Dios, ni puede reconciliarse con El, si el hombre es incapaz de creerle a lo que El dice y abandonar sus propias ideas al entender que son una mentira que solo le alejan del perdón divino.




UN PRECIO EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:15-16

“Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo. Mas él dijo: Vive Jehová, en cuya presencia estoy, que no lo aceptaré. Y le instaba que aceptara alguna cosa, pero él no quiso.”


Al ver que había sido curado al obedecer al mandato del profeta, Naamán volvió a la casa de Eliseo para darle el pago que él ya había decido que iba a entregar a cambio de su salud, pero Eliseo se negó a aceptarlo. Eliseo no había hecho nada, todo lo había hecho Dios y el mensaje que Dios quería comunicar a este general sirio fue tan claro que al derrumbarse su orgullo pudo reconocer al único y verdadero Dios. Nunca se trato de que las aguas del rió Jordán poseyeran facultades curativas sino de que Naamán pudiera conocer y obedecer a Dios al doblegar su orgullo.

La salvación que Dios da al hombre no tiene precio ya que El generosamente la entrega al hombre, al contrario fue el Hijo de Dios quien pago el precio que el hombre era incapaz de cubrir, por ello Jesús en obediencia fue a morir en una cruz para hacer el pago perfecto y completo para la salvación del hombre y así pudiera reconciliarse con Dios, el Apóstol Pablo dice enfáticamente: “Pero: «Cuando Dios nuestro Salvador dio a conocer su bondad y amor, él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo. Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Por su gracia él nos declaró justos y nos dio la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna. Esta declaración es digna de confianza,...». (Tito 3:4-8 NTV).




UN CAMBIO EXCEPCIONAL

2 Reyes 5:17-19

“Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová. En esto perdone Jehová a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, Jehová perdone en esto a tu siervo. Y él le dijo: Ve en paz. Se fue, pues, y caminó como media legua de tierra.”


Al experimentar el poder del único y verdadero Dios, Naamán decidió obedecerlo y no volver a inclinarse ante sus antiguos dioses, ni ofrecerles ofrendas. En forma voluntaria este hombre empezó a obedecer los mandamientos de Dios, su vida ahora estaba consagrada solo a Jehová, incluso se anticipo a pedir perdón si por una acción externa fuera de su voluntad llegara a hacer algo que pudiera asemejarse a que estaba violando las leyes de Dios, así de profundo y honesto era su compromiso con Dios. Este hombre llego enfermo físicamente a Israel para después regresar no solo limpio de su piel sino también espiritualmente, ahora estaba perdonado y reconciliado con Dios. Que viaje tan extraordinario el de este general sirio.

Y finalmente Naamán encontró la paz que solo Dios puede dar (Juan 16:33, Filipenses 4:7).




UNA MISERICORDIA EXCEPCIONAL

Le invito a que deje de luchar con sus ideas preconcebidas como lo hizo Naamán, Dios no esta sujeto a las creencias religiosas ni a las ideas del hombre, El es poderoso y grande y el hombre es su creación y no es al revés. Dios le ofrece su misericordia, en otras palabras no recibir el castigo que merecen sus actos de desobediencia, en su lugar Dios le ofrece el perdón de sus pecados, la reconciliación con El y la vida eterna si solo usted es capaz de doblegar su orgullo aceptando su culpabilidad y le pide perdón. El pago ya se hizo solo le demanda creer para recibir el perdón. Semejarse en el perdón de Dios ofrecido en una cruz cuando Jesús derramo su sangre (1 Pedro 1:18-21).


Ahora le suplico a usted como los criados de Naamán que obedezca el mandato de Dios y ponga su fe en Cristo, la decison que le cambiara su destino esta a su alcance. El único requisito que Dios demanda de usted para recibir su perdón es bajarse de su orgullo al creer en lo que Dios dice y al humillarse pidiendo perdón de sus pecados usted encontrara la salud espiritual en la misericordia que Dios le ofrece.


Aun no entiendo cuanto debe de tenerse en menos para desear pasar la eternidad en el infierno solo porque su orgullo se lo impide.¿Es posible que sus ideas religiosas, la opinión de sus amigos y familiares tenga mas peso que la invitación que Dios le hace? Mi oración es que usted decida como Naamán que haciendo a un lado su orgullo e ideas preconcebidas pueda experimentar la misericordia de Dios.




Le invito a comunicarse conmigo con sus preguntas y comentarios a: esclabiblia@gmail.com


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