• JORGE EDUARDO RODRIGUEZ

BOANERGES


MARCOS 13:17


AUTOR: Dr. Jorge Rodriguez-Sierra


 

INTRODUCCIÓN

Todos somos únicos y tenemos características muy especiales que nos hacen diferentes y nos marcan probablemente de por vida. En el Evangelio de Marcos se nos presenta a un par de hermanos que son descritos con un apelativo muy particular y a pesar de que el pensamiento común dice que las personas no cambian al hacer un análisis detenido en las Escrituras veremos como estos hermanos fueron cambiados en una forma radical de tal manera que la entidad de estos hombres fue transformada para siempre. Les invito a conocer a los hermanos Boanerges.



LOS HERMANOS BOANERGES

Marcos 3:13-17

“Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.”


Jesús al seleccionar a los doce apóstoles no solo cambio el nombre de Simón por el de Pedro sino que a Jacobo y Juan, los hijos de Zebedeo les puso un apellido muy particular el cual es Boanerges. La palabra apellido es una unidad de lenguaje por la cual una persona es conocida, es la fama y la reputación que los caracteriza. Jesús llamo a Juan y Jacobo como Boanerges, esta palabra pertenece al idioma arameo la cual denota un celo fiero y destructivo que esta asociado a una tormenta eléctrica, Marcos nos dice que esta palabra significa hijos del trueno.

La pregunta es ¿porque Jesús les dio este apelativo tan especial a estos hermanos? Para ello tenemos que hacer una revisión cuidadosa de cómo se comportaban estos hermanos para que Jesús les diera esta distinción.



CONOCIENDO A JUAN Y JACOBO


A) AUTORITARIOS

Marcos 9:38-40

“Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.”


Juan tenía una personalidad muy intensa y cuando vio a un hombre que no era del grupo y sacaba demonios en el nombre de Jesús, algo solo los discípulos fueron comisionados para llevar acabo, inmediatamente fue Juan a este hombre y le prohibió que continuara llevando a cabo este milagro. Juan actuó y solo después de hacerlo se lo comento a Jesús, quien le dijo que no debería habérselo prohibido. Juan aquí nos demuestra su celo por lo que era su labor y lo autoritario que podía ser.



B) ORGULLOSOS

Marcos 10:35-41

“Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. El les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado. Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.”


Ahora estos dos hermanos, Jacobo y Juan, le piden a Jesús lugares de privilegio en la vida eterna. Querían estar al lado de Jesús en el cielo y cuando se les cuestiono sí podrían enfrentar algo similar a lo que Jesús viviría, ellos sin entender ni saber lo que Jesús iba a enfrentar sin dudarlo afirmaron que eran capaces. Estos hermanos tenían una voluntad muy fuerte y se sentían merecedores de pedir esta gran distinción ya que al parecer solo pensaban en ellos. Incluso esta petición impulsiva propicio el enojo de los demás discípulos. Esto muestra que eran impulsivos y orgullosos.



C) INTOLERANTES

Lucas 9:51-56

“Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.”


Cuando Jesús se dirigía a Jerusalén los discípulos que estaban arreglando los preparativos de este viaje no fueron recibidos en una aldea samaritana, lo que provoco tal molestia en Juan y Jacobo que sin pensarlo Juan pidieron permiso a Jesús para que ellos hicieran caer fuego del cielo y la aldea fuera consumida. Esta petición termino en un regaño por parte de Jesús. Estos hermanos mostraron un carácter intensos, intolerantes y nada amoroso.



HIJOS DEL TRUENO

Estos tres eventos donde vemos a Jacobo y Juan siendo autoritarios, orgullosos, intolerantes y rápidos a juzgar, nos dejan en claro la razón por la cual Jesús los nombro como hijos del trueno, esto nos muestra que Jesús los conocía mejor que nadie incluso antes de que estos eventos sucedieran y viera estas reacciones de ellos. El apodo que Jesús les dio representa la actitud fanática y crítica que estos hermanos tenían hacia su prójimo, así como el ser demasiado ambiciosos. Estas actitudes simplemente los descalificaban para ser unos dignos discípulos de Jesús.

Sin embargo Jesús muestra paciencia con Jacobo y Juan porque sabia que un día no muy lejano habría un cambio radical en ellos. Algo los marco de tal manera que terminaron dejando esas actitudes que les había ganado este apelativo.



TRANSFORMADO

Juan 13:23

“Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.”


Ahora es en el Evangelio que el mismo Juan escribió en donde podemos ver claramente que el hijo del trueno sufrió una transformación. Juan a partir de la ultima cena donde ve a Jesús lavar los pies de todos los discípulos antes de celebrar la fiesta de la Pascua y la crucifixión de su maestro empieza a identificarse no por nombre sino por la siguiente frase: el discípulo a quien Jesús amaba, la cual la usa en 5 ocasiones diferentes (Juan 13:23, 19:26, 20:2, 21:7,20). Esta frase no indica que Juan era el discípulo preferido de Jesús, al contrario al hacer una observación detenida podemos notar que Juan dejo de ser importante para el mismo incluso nunca se menciona por nombre en su Evangelio solo lo hace mencionando esta frase ya que solo se podía identificar como alguien que era objeto del amor de Jesús. Este discípulo estaba asombrado de ser el receptor de tan sublime amor a pesar de no merecerlo y en humildad quería gritar y dar a conocer a todo el mundo que Jesús efectivamente lo amaba, por lo tanto lo escribió con su puño y letra dejándolo plasmado para la posteridad al ser registrado en su Evangelio. A Juan no le cabía la menor duda que el amor de Jesús era vertido en su persona.



LA RAZÓN DE LA TRANSFORMACIÓN

Podemos identificar en las Escrituras dos elementos que llevaron a Juan a esta transformación tan radical.


1) TESTIGO PRESENCIAL

En el Evangelio de Juan leemos que Juan fue testigo presencial del injusto juicio que recibió Jesús y de su actitud ante las autoridades (Juan 18:15), vio a su Maestro morir en una cruz (Juan 19:30), vio la tumba vacía (Juan 20:8), vio a Jesús vivo más de una vez (Juan 20:19, 21:14). Este discípulo impulsivo fue testigo del evento más extraordinario que jamás ha ocurrido en la historia de la humanidad y al creer este hombre mostró un cambio radical en su persona.


En su primera carta Juan nos reafirma que fue testigo presencial de todos los eventos que él narra en su Evangelio sobre Jesús que afirman que es el Mesías prometido, el hijo de Dios y esto lo lleno de gozo

1 de Juan 1:1-4 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida(porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó);lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.”



2) TRANSFORMACIÓN ESPIRITUAL

Al leer las cartas que tiempo después escribió Juan podemos ver unos escritos lleno de amor en lugar de juicio y de exclusión. Este hombre se conectó a la fuente del amor verdadero y jamás volvió a ser el de antes. Y en estas cartas podemos identificar 15 razones para este cambio tan radical.


1.Porque sus pecados fueron perdonados

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)

“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.” (1 Juan 2:12)

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación (sacrificio) por nuestros pecados.” (1 Juan 4:10)



2. Porque paso de tinieblas a luz espiritual

“Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.” (1 Juan 2:8)


3.Porque conocía a Jesús y a Dios

“Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio… Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.” (1 Juan 2:13)


4.Porque ahora tenia victoria sobre Satanas

“... Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.” (1 Juan 2:13)


5.Porque tenía vida eterna

“Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:17)

“Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.” (1 Juan 2:25)

“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.” (1 Juan 5:11)

“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.”( 1 Juan 5:13)


6.Porque tenía el Espíritu Santo

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.” (1 Juan 2:20)


7.Porque conocía la verdad

“No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.” (1 Juan 2:21)


8.Porque sabia que pertenecia a la familia de Dios

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.” (1 Juan 3:1)


9.Porque tenía la seguridad de que vería a Dios

“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.” (1 Juan 3:2)


10. Porque la muerte ya no tiene poder sobre él

“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.” (1 Juan 3:14)


11. Porque confiaba en que Dios escuchaba y respondía a sus peticiones

“Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” (1 Juan 3:21-22)

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” (1 Juan 5:14)


12. Porque Dios estaba con él

“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.” (1 Juan 4:16)


13. Porque ya no tenía temor

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” (1 Juan 4:18)


14. Porque tenía victoria espiritual sobre la tentacion

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1 Juan 5:4-5)


15. Porque había experimentado la gracia (recibir algo que no se merece), la misericordia (no recibir lo que se merece) y la paz de Dios y del Señor Jesús.

“Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.” (2 Juan 1:3)



Más que suficientes razones para que el hijo del trueno dejara de serlo y ahora solo pudiera verse como el discípulo que era amado por Cristo. El yo de Juan murió, el hijo del trueno dejo de existir y ahora solo era un hombre a quien Jesús lo amaba, en un momento especifico de su vida Cristo tomo el lugar de privilegio y de honor en él de la misma forma como Pablo lo afirma: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20).



DE SEGUIDOR A CREYENTE

La historia de Juan nos revela que este hombre a pesar de ser discípulo de Jesús no había creído en él como el hijo de Dios en un principio, solo cuando vio su actitud humilde y amorosa al lavarle los pies y se acercó la hora del arresto y crucifixión de Jesús fue que su corazón duro dejo de serlo y como consecuencia cambio sus ideas por la verdad de Dios y este hombre fue transformado. Jacobo, el otro hijo del trueno, también fue transformado de tal forma que con su propia vida demostró que ahora creía en Jesús como el Mesías al ser el primer discípulo que sello su testimonio con sangre: “En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.” (Hechos 12:1-2).


¿Usted ha sido transformado de esta misma manera por Dios? Muchos cristianos pelean con su ego que les impide ver lo increíble que es el amor de Dios y les es imposible crecer y madurar espiritualmente. Esta transformación de Juan y Jacobo nos llama a dejar a un lado el celo religioso que nos ciega al amor que Dios nos da y le invito a identificarse como un humilde receptor de este amor que le va a llevar a someterse en obediencia y le va a permitir servirle en una forma eficiente para la honra y gloria de Dios. Ya es tiempo de que cada uno de nosotros dejemos que Dios nos haga crecer y madurar espiritualmente. Le invito a que seamos la sal y la luz en nuestras casas, en nuestros trabajos y demos un testimonio poderoso de lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas.


Si usted está aquí es porque tiene interés de escuchar de Dios pero eso no lo convierte instantáneamente en un hijo de Dios, en pocas palabras solo por ser religioso, llevar a cabo las tradiciones de una religión no le hace un hijo de Dios sino que usted puede seguir siendo un hijo del trueno, una persona que al no tener a Cristo como Señor y Salvador sigue siendo alguien egocéntrico, poco tolerante y poco amoroso. Si así es, esta es la razón por la que no ha habido una transformación en su vida porque esta solo ocurre cuando usted se postra a los pies de Jesús reconociendole como Señor y Salvador porque al creer que es pecador se arrepiente y pone su fe en él. Lo invito a que deje a un lado la dureza de su corazón, sus conceptos religiosos, sus ideas personales, el que dirán su familia y sus amigos que le impiden creer en Jesús y deje que la gracia, misericordia y el amor de Dios le transformen así como Juan y Jacobo fueron transformados. Hoy es el día para recibir a Jesús como su Salvador; no sabe cuánto tiempo más va a vivir, mañana puede ser demasiado tarde.




Le invito a comunicarse con nosotros con sus preguntas y comentarios a: esclabiblia@gmail.com



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