• JORGE EDUARDO RODRIGUEZ

70 AÑOS. UNA HISTORIA DE REDENCION Y MISERICORDIA

Actualizado: hace 4 días



JEREMIAS 25:1-14


AUTOR: Dr. Jorge E. Rodriguez-Sierra


INTRODUCCIÓN

El ministerio de Jeremías no fue nada fácil pero tenia un llamado desde que fue formado por Dios al ser llamado como profeta a las naciones (Jeremías 1:4), comunico efectivamente el mensaje que Dios le puso en su boca (Jeremías 1:7-9) lo cual lo hizo sin miedo alguno. El mensaje no fue bien recibido incluso el rey Joacim al escuchar lo dictado por Jeremías al escriba Baruc lo llevo a quemar los escritos (Jeremías 36:23).

La lectura de este libro en particular no es muy popular actualmente, se puede dar como argumento que no hay mucho que aprender de este libro pero solamente quien lee atentamente descubrirá grandes lecciones que continúan teniendo relevancia a través de los tiempos ya que nos permiten conocer mejor a Dios, podemos apreciar que en medio de su justicia santa siempre esta Su llamado ofreciendo perdón y prometiendo ricas bendiciones a quienes están dispuestos a escuchar, creer y obedecer su mensaje.


La primera parte del capitulo 25 de Jeremías nos hablan de un presente, un pasado y un futuro que nos permiten establecer que las Sagradas Escrituras son dignas de confiar y que ofrecen castigo pero también un plan de redención.



UN PRESENTE ESPECIFICADO

Jeremías 25:1–2 RVR60

"Palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, el cual era el año primero de Nabucodonosor rey de Babilonia; la cual habló el profeta Jeremías a todo el pueblo de Judá y a todos los moradores de Jerusalén, diciendo:..."


Este libro es muy especifico al dar las fechas en las cuales fue comunicado este mensaje por lo que se puede establecer que fue en el año 604 AC. Es importante establecer que Jeremías siempre menciono que este no era su mensaje sino uno que había recibido de parte de Dios para cada uno de las personas que pertenecían a la nación de Juda.



UN PASADO DE ADVERTENCIAS

Jeremías 25:3–7 RVR60

"Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son veintitrés años, ha venido a mí palabra de Jehová, y he hablado desde temprano y sin cesar; pero no oísteis.

Y envió Jehová a vosotros todos sus siervos los profetas, enviándoles desde temprano y sin cesar; pero no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras, y moraréis en la tierra que os dio Jehová a vosotros y a vuestros padres para siempre; y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y adorándoles, ni me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal. Pero no me habéis oído, dice Jehová, para provocarme a ira con la obra de vuestras manos para mal vuestro."


El ministerio de Jeremías inicio en el año 626 AC y por 23 años había comunicado en forma repetida el mensaje de Dios durante 3 reinados diferentes junto con los profetas Sofonías, Habauc, Nahum, Ezequiel. Judá no presto atención ni respondió como debería al mensaje de Dios les mando al contrario no les pusieron atención ni cuidado a ninguno de los profetas.



El mensaje que Jeremías les dio era en realidad muy sencillo y directo que podemos dividir en tres acciones que tenían que llevar a cabo:



1) Volver, esta palabra implica alejarse del pecado, concebido como volver a Dios o regresar al punto previo con la idea de convertirse. Lo que tenían que dejar era el camino moralmente equivocado, desagradable, que causa problemas por ser cruel y que rompe e impide una relación con Dios y que las acciones que lleva a cabo no va con lo establecido por los decretos de Dios. Si la nación de Judá dejaba su pecado Dios les prometió que se quedarían a vivir en la tierra prometida para siempre.


2) Dejar de su manera de vivir, este estilo de vida les distinguía por ser idolatras ya que adoraban, alababan, exaltaban a dioses hechos por sus propias manos.


3) No provocar a Dios, por lo que no deberían incitar, originar, dar lugar a un sentimiento de enojo a Dios. Responder de acuerdo a lo que Dios mandaba les evitaría sufrir eventos desagradables que les traería tristeza y destrucción.


Judá no respondió al mensaje con obediencia, al contrario no se arrepintieron de sus pecados, ni dejaron sus malos caminos y en consecuencia dieron lugar al enojo de Dios al continuar actuando mal y adorando los dioses de madera que hacían con sus manos.

En este llamado de Dios podemos ver su misericordia para con Judá, al darles una promesa de esperanza, de recompensa y de victoria que les va a evitar el castigo divino. El rechazo de este llamado solo reflejo la necedad y la dureza del corazón de esta nación. A pesar de no atender al mensaje del profeta por tan largo tiempo podemos ver la increíble paciencia de Dios ya que no quiere que nadie muera sino que se arrepientan y regresen al camino de la obediencia, un llamado que sigue haciendo ahora a todo hombre sin excepción ( 2 Pedro 3:9).



UN FUTURO DE JUICIO INMINENTE

Jeremías 25:8–10 RVR60

"Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: Por cuanto no habéis oído mis palabras, he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por escarnio y por burla y en desolación perpetua. Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz de desposado y la voz de desposada, ruido de molino y luz de lámpara."


Dios no deja de recordar al hombre la razón del juicio que va a experimentar. Dios nunca castigara injustamente ya que sus juicios son verdaderos y correctos. En el castigo que Dios avisa a la nación de Judá podemos ver como va a usar a un hombre pagano y malvado llamado Nabuconodosor a quien le designa como siervo (alguien que esta al servicio y las ordenes de alguien superior), tiempo después este rey pagano proclamaría por todo el reino que solo el Dios de Israel era el Dios verdadero incluso sus palabras forman parte de un capitulo de la Biblia en el capitulo 4 de Daniel.

El castigo de Judá sirvió para que pudieran ver las consecuencia que trae el orgullo, la dureza de corazón y la idolatría pero también fue un mensaje muy claro para las otras naciones que pudieron ver como Dios trata con la desobediencia y el pecado.

Jeremías escribió este mensaje antes de que ocurriera y este evento se llevo a cabo tal cual como Dios se lo comunico. La profecía dejo de serlo para convertirse en un evento histórico en el año 605 AC. La conquista fue total y despiadada muchos murieron a espada y el templo en Jerusalen fue destruido (2 Crónicas 36:17-21).





UN FUTURO DE JUSTICIA COMPLETA

Jeremías 25:11–14 RVR60

"Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años. Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, ha dicho Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre. Y traeré sobre aquella tierra todas mis palabras que he hablado contra ella, con todo lo que está escrito en este libro, profetizado por Jeremías contra todas las naciones. Porque también ellas serán sojuzgadas por muchas naciones y grandes reyes; y yo les pagaré conforme a sus hechos, y conforme a la obra de sus manos."


El castigo no era eterno para Israel, Dios le había prometido a Abraham que su descendencia poseería esta tierra y posteriormente Dios prometió que un descendiente de David reinaría eternamente, así que este castigo solo iba a durar por 70 años, la nación de Babilonia empezando con su rey seria castigada evento que podemos ver narrado en el libro de Daniel el cual se llevo tal como Dios lo había establecido (Daniel 5:17-30).

Nadie escapa del juicio perfecto de Dios y cada quien pagara las consecuencias en forma individual (Ezequiel 18:20).



UN PASADO AMARGO A UN PRESENTE DE INTROSPECCIÓN

Podemos decir que algo que se escribió hace 70 años ya no tiene impacto, aunque esto es valido para la gran mayoría de los escritos las Escrituras jamas perderán su valor y podemos ver como este escrito de Jeremías llevo a un hombre judío de jerarquía en un reino ajeno a quebrantar su corazón por su nación.


Daniel 9:1–5 RVR60

"En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas."


Daniel al leer el libro de Jeremías con cuidado y buscando escuchar a Dios encontró que el tiempo del cautiverio estaba por concluir y esto lo llevo a elevar una de las oraciones mas poderosas, honestas, directas que salieron de un corazón contrito y humillado ante Dios, no solo por él sino por toda la nación al reconocer su rebeldía pidiendo el perdón de sus pecados.

Esta el la oración que Dios contesta, que escucha con agrado ya que es una oración que va en acuerdo con lo que Dios dice y demanda del hombre. Una valoración de nuestras acciones en el pasado que se hace en forma honesta es la que debería llevar al hombre a humillarse ante él y clamar por su gracia y misericordia.



UN PASADO AMARGO A UN REGRESO GLORIOSO

Esdras 1:1–5 RVR60

"En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén."


La nación de Israel no fue liberada por un hombre que se sublevo, por una revolución elaborada, por un levantamiento armado, por la destreza de un hombre. Todo lo contrario la salvación de Israel salio de la mano directa de Dios sin la intervención de ningún hombre judío, Dios hablo directamente al corazón de otro rey gentil y este no pudo hacer nada mas que someterse a la voluntad divina por lo que ordeno que fueran liberados con la finalidad de reconstruir el Templo y que la nación volviera a adorar al único y verdadero Dios.

Nadie como Dios para conseguir la victoria completa, la salvación no viene de una mano humana solo se da en el poder absoluto de Dios.





UN PASADO, UN PRESENTE Y UN FUTURO

Jeremías escribió sobre el pasado y el presente de la nación de Judá pero también Dios le revelo lo que iba a suceder 70 años después y estas profecías se volvieron en parte de la historia de este mundo, esto nos confirma que lo que Dios dice se va a cumplir a la perfección.

¿Que me dice estas palabras de este pasaje a mi el día de hoy? Esta historia me lleva a ver mi pasado, a recordar lo lejos que estaba de Dios y como él en Su paciencia me regalo mucho tiempo para que pudiera entender la condición caída en la que me encontraba a pesar de rechazar el llamado que me hacia, cuando escuche atentamente pude entender mi presente y finalmente creí el mensaje de Dios, respondí a su llamado de volver a las sendas antiguas, a dejar mi orgullo y dureza de corazón y al igual que Daniel mi corazón se quebranto y en humillación me arrepentí ante Dios creyendo en Cristo como mi Dios y Salvador y en lugar de seguir en el camino que me conducía al juicio eterno y al infierno fui llevado por Dios al camino de la bendición de la vida eterna. No necesite hacer nada solo creer en Cristo y arrepentirme, la salvación es un regalo de Dios.

Esta es la historia que usted debería escribir también, solo es necesario escuchar, no ser rebelde como Judá y leer con atención a lo que Dios dice como Daniel lo hizo a lo que demanda Dios de nosotros.


Solo Dios puede escribir esta historia: De un pasado quebrantado, a un presente de comunión que llevará a un futuro de esperanza viva por la eternidad.





Le invito a comincarse conmigo con sus preguntas y comentarios a: esclabiblia@gmail.com


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