5 panes y 2 peces. Segunda Parte: ANDRES
- Jorge E. Rodriguez

- 4 oct 2018
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 27 dic 2025

Autor: Dr. Jorge E. Rodríguez Sierra
Introducción
Andrés es el segundo personaje que el pasaje del Evangelio de Juan nos da la oportunidad de estudiar durante el milagro de la alimentación de los cinco mil. Este discípulo de Jesús es mejor conocido por ser el hermano de Pedro sin embargo la Biblia no nos dice mucho de este hombre que era pescador. En este pasaje son las acciones de Andrés las que nos permiten conocerlo mejor y que el día de hoy nos reta a imitar.
Un discípulo poco conocido
Es de llamar la atención que a pesar de que Andrés llego a ser parte del grupo más cercano a Jesús, solo en tres ocasiones es mencionado actuando en forma individual y al estudiar estos pasajes podemos conocer que motivaba y movía a este discípulo.
La primera vez que se menciona a Andrés en los Evangelios (Juan 1:35-42) lo vemos como un hombre que buscaba a Dios, él se convirtió en discípulo de Juan el Bautista (Juan 1:35-40) y cuando este le invito a seguir a Jesús inmediatamente lo hizo. Después de convivir con Jesús fue buscar a Pedro (Juan1:41-42), Andrés había encontrado al Mesias prometido y no podía quedarse callado así que fue a compartir la noticia con su hermano. A partir de ese momento Andrés paso a un plano secundario y su hermano Pedro se convirtió en el discípulo más destacado. Una reacción muy humana hubiera sido que Andrés se hubiera llenado de envidia y resentimiento ya que él fue quien encontró primero a Jesús para que al final terminara con una participación menos importante, pero este hombre en realidad entendió que la importancia nunca ha estado en el liderazgo o en los reconocimientos sino en servir a Dios de corazón.
La última ocasión que lo vemos actuando en forma individual es cuando unos griegos se acercan a Felipe para pedirle que los llevara a Jesús (Juan 12:20-22), sin embargo, Felipe decide ir primero con Andrés y juntos fueron para comunicarlo a Jesús. Nuevamente Andrés debió haberse sentido menos porque estos hombres no lo buscaron directamente a él, pero eso no le importo ni lo desánimo, y sin hacer a un lado a Felipe, llevaron juntos la noticia.
Estos dos eventos nos presentan a un discípulo que aprovechaba cada oportunidad que tenía para llevar al conocimiento y a la presencia de Jesús a más personas. Creía sin duda alguna que Jesús era el Mesias que las Escrituras habían profetizado. Felipe dudaba de Jesús y no le tenía la confianza necesaria para llevar a otros, pero lo que Felipe nunca dudo fue la convicción y la determinación que Andrés tenia, ya que inmediatamente pensó en él para resolver la petición que estos hombres gentiles le habían presentado.
Andrés era un hombre que su gran misión se convirtió en llevar gente a la presencia de Jesús, desde su familia inmediata hasta unos desconocidos, este hombre no perdía oportunidad alguna, no importaba si se le reconocía o no, este discípulo entendía que el importante era Jesús. Como faltan cristianos como Andrés en las Iglesias de hoy donde muchos solo buscan tener puestos de reconocimiento para ser vistos por los demás y jamás han deseado servir de corazón a Jesús.
El Milagro
Estos son los tres pasajes de los Evangelios sinópticos que nos relatan desde su punto de vista este milagro.
"Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos. Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos. Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?"
"Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto. Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él. Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer. Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces."
Lucas 9:10-13
"Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida. Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto. Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud."
Es el Evangelio de Juan quien nos presenta las acciones de Andrés durante el milagro de la alimentación de los cinco mil. Para entender las circunstancias en las que se llevó este milagro la Biblia nos dice que mucha gente siguió a Jesús a pesar de que se había apartado a un lugar desierto y distante, además ya se había hecho tarde (Mateo 14:15). Los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) nos relatan que los discípulos le pidieron a Jesús que despidiera la gente para que buscaran de comer. El Evangelio de Juan es el que nos relata en más detalle este evento presentándonos la conversación entre Jesús y Felipe y quien fue el discípulo que encontró los dos peces y los cinco panes.
Juan 6:8-9
"Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?"
La intervención de Andrés en esta historia es muy peculiar, mientras que Felipe se quejaba de lo mucho que costaría alimentar a tanta gente, Andrés se puso a trabajar obedeciendo a la petición de Jesús de buscar comida para alimentar a toda esta multitud, Andrés entendió lo que tenía que hacer y lo que encontró fue solo cinco panes y dos peces que un muchacho traía.
Quizás lo que más llama la atención es el atrevimiento de Andrés de presentar a Jesús esta cantidad tan pobre de comida, es obvio que esto no era la solución al problema sin embargo esto no le impidió llevar a este muchacho con su comida a Jesús. Andrés lo sabía y así se lo expreso a Jesús. Pero la iniciativa y el atrevimiento de Andrés dieron la base para que Jesús llevara a cabo el milagro. Jesús podía alimentar a esa gente sin necesidad de esos peces y panes, por cuarenta años el pueblo judío comió en el desierto del pan que llovía del cielo (Éxodo 16:1-5), él pudo alimentar a toda esta multitud de la misma manera, pero Jesús uso el atrevimiento de Andrés y en ello nos da una gran lección. La lección es sencilla Dios quiere que participemos con Él cuando nos da un reto, pero la clave está en movernos y presentar a Dios nuestros recursos por más pobres que estos sean y ofrecérselos totalmente a Él reconociendo en todo momento la insuficiencia de lo que presentamos, pero siempre confiados que en las manos de Dios esto es y será más que suficiente. Mientras que Felipe estaba haciendo matemáticas complicadas en su mente, viendo el costo del pan y lo imposible de la situación, Andrés decidió obedecer a Jesús e ir a buscar a quien había traído comida para el evento. Alguien en su sano juicio al ver lo poco que había encontrado debió de haberlo desanimado y seguir buscando o haberse rendido, pero Andrés entendiendo que estos panes y peces serian insuficientes para dar de comer a tantas personas presentes eso nunca lo vio como un obstáculo para traerlo y ponerlo a en las manos de Jesús. El día de hoy necesitamos ser como Andrés, obedecer lo que Dios nos manda en su Palabra y lo que lleguemos a obtener o conseguir en nuestros esfuerzos al ponerlo en sus manos para que él lo bendiga, por poco que sea Dios lo hará rendir y será más que suficiente.
Un Facilitador
Andrés llevo a su hermano, a los griegos y al muchacho a Jesús, ese es el mandato que Dios les ha dado a sus hijos, vayan y compartan las buenas noticias de que en Jesús está el perdón de pecados y la promesa de la vida después de la muerte (Marcos 16:15). Esto se convirtió en la misión de Andrés llevar a otros a la presencia de Jesús, la Biblia no menciona que Andrés en alguna ocasión haya pedido un reconocimiento por sus acciones. Esa actitud debería ser la de cada uno de los hijos de Dios el día de hoy.
Cuántas veces hemos sido probados por Dios como lo hizo con Felipe para que nos demos cuenta en quien confiamos y fracasamos terriblemente, así como Felipe fracaso, al contrario, debemos ser imitadores de las actitudes de Andrés que cuando se presente la oportunidad ponernos a trabajar y presentar nuestros recursos a Dios, nunca olvidando que a pesar de que estos sean insuficientes, Dios los multiplicara y los hará más que suficientes. Dios en realidad no nos necesita, pero es extraordinario que Él nos deje participar en sus planes. ¿Usted no sirve a Dios por creer que es muy poco lo que puede ofrecerle? Lo invito a ser un Andres para llevar a otros a la presencia de Cristo siempre dispuesto a poner en sus manos los recursos que tenga para la honra y gloria de Dios.
Oración: Gracias Dios por el privilegio inmerecido de dejarnos participar contigo en tus propósitos y por darnos la oportunidad de ver como algo pequeño, imperfecto e insuficiente tú lo transformas enfrente de nosotros en algo extraordinario para tu honra y tu gloria. Permite que cada hijo tuyo tenga la misma convicción y obediencia que Andrés tuvo. También que tengamos esa pasión de Andrés de llevar a toda persona a que te conozcan, apuntarles el camino y con valentía decirles que Jesús es el Mesias, el Salvador, el Hijo de Dios.
Le invito a comunicarse conmigo con sus preguntas y comentarios a: esclabiblia@gmail.com



Comentarios