• Dr. Jorge E. Rodriguez Sierra

Anatomía del Arrepentimiento Genuino


Anatomía del Arrepentimiento Genuino

Salmos 51

Autor: Dr. Jorge E. Rodriguez Sierra

Introducción

Arrepentimiento implica cambio de mente, es el remordimiento que va unido con la convicción de que lo que se hizo fue algo malo. En el sentido bíblico es un cambio profundo en el hombre que lleva a dar la espalda al yo y volverse a Dios reconociéndolo como el factor mas importante de su existencia. El rey David al escribir el Salmo 51 nos permite ver las implicaciones que tiene el verdadero arrepentimiento. Para entender mejor el contexto de este Salmo necesitamos conocer el evento que le dio origen.

El rey David todo lo tenía pero eso no fue suficiente y al ver a Betsabé la mujer de Urías desde el balcón de su palacio la deseo para después acostarse con ella mientras que su marido peleaba por su nación. Al saber que estaba embarazada tramo un plan para que Urías creyera que el niño era de él, al fallar el plan David abusando de su posición mandó carta en manos del propio Urias donde ordenaba que lo dejaran solo en medio de la guerra y de está forma perdiera la vida. Una vez viuda Betsabé, David la tomó por esposa creyendo que nadie se daría cuenta de sus pecados (2 de Samuel 11). El rey engañó a su nación pero no a Dios por lo que le mandó al profeta Natán quien le hizo ver su pecado y lo dejó al descubierto (2 de Samuel 12:1-15). Este pasaje menciona que David dijo: “Pequé contra Jehová” (2 de Samuel 12:13), pero el Salmo 51 nos da en forma muy completa todo lo que David le dijo a Dios y lo que surgió en su corazón al entender lo que había hecho. El rey David describe once acciones que describen lo que es un arrepentimiento genuino.

1. Piedad​ (Salmos 51:1) La palabra piedad significa mostrar un acto de bondad, compasión o beneficio a una persona. David lo primero que pide es que Dios muestre su favor de acuerdo a su amor el cual nunca falla y de acuerdo a su compasión, la cual es abundante de está forma desapareciendo totalmente su rebelión. David se humilló en forma total ya que reconoce que se rebeló en contra de Dios ya que lo que había hecho era un acto desafiante a su autoridad y pide con todo su corazón la misericordia de Dios, en otras palabras que no le de lo que sus actos demandan en retribución a su acto de maldad. No hay otra forma de empezar cuando el hombre se arrepiente de corazón, se abandona totalmente a la compasión de Dios entendiendo la gravedad de su delito, no lo trata de minimizar o encontrar una razón por haberlo hecho. Stephen Olford dice: “El primer paso del arrepentimiento es la correcta evaluación de nosotros mismos a los ojos de Dios” (Guía de Predicación Expositiva. Olford y Olford. Editorial B&H. página 37).

2. Limpieza (Salmos 51:2)

David entendió a la perfección la suciedad e impureza de su condición espiritual por lo que pide que Dios lo limpie totalmente de su pecado con la finalidad de

restaurarlo a una nueva condición de pureza donde no haya la más mínima mancha presente. El problema del hombre es que continuamente minimiza su pecado al compararse con otras personas, no se siente responsable de sus actos al culpar a las circunstancias, a la cultura, a otra persona, a la sociedad, a lo que sea con tal de sentir que su acto no fue ni malo ni perverso. El hombre al creer que es una “buena persona” entonces el arrepentimiento no es necesario y lo que hizo Jesús en la cruz al morir por los pecadores es irrelevante y es un acto incomprensible para él.

3. Reconocer​ (Salmos 51:3) David estaba totalmente consciente de lo que sus actos eran contrarios al estándar perfecto de Dios, se requiere de muchos pantalones para confesarse culpable y no tener miedo de aceptar la gravedad de las faltas cometidas. Este rey entendía la condición de pecado que tenía, que él no era bueno ya que continuamente pecaba en contra de Dios. David en dos Salmos expresa las mismas palabras que reconocen la rebelión del hombre, que no hay nadie que haga el bien o que busque a Dios y concluye que no hay quien haga lo bueno ni siquiera uno (Salmos 14:1-3, Salmos 53:1-3) y Pablo textualmente lo vuelve a repetir en su carta a los Romanos (Romanos 3:10-14). Está verdad es tan vital

que Dios nos la dice en forma idéntica tres veces, como decía Jesús el que tenga oidos para oir que escuche (Mateo 11:15).

4. Identificando a quien se afecto (Salmos 51:4-5) El arrepentimiento genuino entiende a la perfección que el acto de desobediencia es en contra de Dios y de nadie más. David había afectado a Urías, a Betsabé, a su familia y a su nación pero entendía que lo que había violado eran los mandamientos divinos por lo tanto solo

ante Dios era responsable y frente a quien dará cuentas

al final de su vida. David se había aprovechado de su posición, había codiciado, adulterado, robado, mentido, asesinado, deshonrado a Dios y a sus padres, era un idolatra al poner sus deseos sobre los mandamientos de Dios, en pocas palabras se amaba a sí mismo más que a Dios y a su prójimo. Es increíble que con una sola mirada se iniciará toda unas serie de actos que hizo que este rey cayera en una espiral de pecados que culminó con el asesinato de Urías. Todo esto llevó a David a entender que Dios tenía la razón de dar una sentencia desfavorable en contra de quien peca y viola los mandamientos, por ello afirma que Dios es un juez totalmente justo, nadie podrá alegar que recibió una sentencia que no le corresponde. El salmista nos dice que Dios es justo y que cada día está

muy molesto contra quien practica el pecado (Salmos 7:11). David reconocía su naturaleza pecadora como hombre y que está la tenía desde su nacimiento, pero no uso esto para tratar de buscar su inocencia ni le impidió reconocer la maldad de sus actos y su responsabilidad en la comisión de estos actos malos.

5. En​ ​la​ ​intimidad​ (Salmos 51:6) Lo que Dios demanda del hombre es que sea íntegro en su interior, a Él no le engañamos con nuestros actos externos y es quien da sabiduría en lo profundo del corazón para comprender y reconocer la condición pecadora del hombre. Somos tan inútiles que ni nosotros podemos comprender nuestra maldad sino es por la revelación de Dios de nuestra condición caída ya que el Espíritu Santo es quien convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8) y esto hace que el hombre pueda entender que necesita un Salvador al comprender su fracaso por los pecados cometidos y que si no se arrepiente le espera una dura sentencia cuando se presente ante Dios que le va a llevar a la separación eterna (infierno) donde será el llorar y crujir de dientes (Apocalipsis 20:11-15, Mateo 24:51).

6. Limpieza​ ​y​ ​alegría(Salmos 51:7-9) El hisopo era usado por el sacerdote para limpiar de contaminación aquellos que había tocado un muerto o un leproso con ello restaurandolos a un estado limpio (Números 19:16-19). Lo que David más deseaba era que Dios le limpiara de tal forma que quedara totalmente limpio y esto le habría de traer gozo y alegría en lo más profundo de su ser. Entender su pecado había aplastado a David, a diferencia de una conversión falsa que le caracteriza la ausencia de este lamento interno como consecuencia de haber ofendido a Dios. Nuevamente David pide de Dios que ya no vea su pecado y que haga desaparecer su sentimiento de culpa. Que diferente a lo que los falsos cristianos narran de su conversión al decir que aceptaron a Cristo porque necesitaban amor, salud, resolución de problemas pero son incapaces de expresar su quebrantamiento por haber ofendido a los mandatos de su Creador y único Dios.

7. Una​ ​nueva​ ​creación(Salmos 51:10-12) David se humilló, pidió perdón, entendió la magnitud de su maldad, se reconoció como el único culpable de sus actos, entendió que a quien ofendió fue a Dios y encontró gozo al saberse perdonado, pero esto no terminó ahí. Ahora lo que pide a Dios, al entender su

condición caída que tiene, que sea Él quien le guíe y controle su vida. En otras palabras a Dios lo declara el Señor de su vida, Dios será su amo y David solo será un siervo al servicio de Él. Para ello pide que le de un nuevo corazón libre de contaminación, de pecado y que su interior sea renovado por un deseo de hacer el bien y obedecer los lineamientos de Dios. David no quiere volver a separarse de Dios, no quiere perder el Espíritu Santo, anhela que Dios le devuelva el gozo de saber que fue rescatado y perdonado por Él. Además le pide a Dios que le de un espíritu humilde para que de está forma pueda sujetarse a lo que Dios demanda. Este mismo sentir lo expresa Pablo en su carta a los Efesios donde les ordena ya no estar sujetos a su forma previa de vida y que ahora vivan con una nueva mente que fue creada para vivir de acuerdo con la verdad de Dios (Efesios 4:22-24). Este paso es esencial en el arrepentimiento genuino ya que solo pedir perdón y no someterse a la autoridad de Dios es seguir en enemistad con Él ya que el hombre no quiere continuar siendo su propio dios.

8. Obedeciendo​ ​la​ ​gran​ ​comisión​ (Salmos 51:13) El gran mandato que Jesús dejó a sus seguidores antes de ascender al cielo fue compartir el mensaje de salvación a todo hombre en todo lugar (Hechos 1:8). Y una evidencia innegable de una conversión genuina es

que el cristiano va a decirle a los demás la condición de pecado que tienen que les separa de Dios, les va a compartir que Jesús es el único camino para restablecer la comunión con Dios y con ello puedan encontrar la vida eterna. La palabra de Dios al ser predicada y enseñada hará que el hombre se convierta de sus malos caminos (Romanos 10:17, Hechos 2:36-38). La Biblia enseña claramente que el hombre se arrepiente y se convierte para ser salvo, no dice en ningún lugar que se requiere aceptar a Jesús ya que esto solo es un acto superficial que no reconoce la gravedad y la responsabilidad del pecado y solo va a generar conversiones falsas (Hechos 3:19, Marcos 1:15).

9. Adoración (Salmos 51:14-15) David está interesado en que cada palabra que salga de su boca sea para honrar a Dios por lo que pide que le ayude a no hacer mal uso de ellas. Ofender verbalmente a una persona, despreciar e insultar es desobedecer el mandamiento de no matar ya que de estas raíces el fruto que se obtendrá será el homicidio (Mateo 5:21-22), como podemos verlo en el pueblo alemán que a pesar de ser una nación cristiana y que conocía la Biblia de 1940 a 1945 mataron a 6 millones de judíos ya que les habían enseñado a despreciar y a odiar a los de está nación. David antes que Santiago lo plasmara en su carta siglos después, entiende que

ningún hombre puede controlar la lengua, que está llena de veneno mortal y que con ella bendecimos y maldecimos y que esto no debe ocurrir en la vida de un hijo de Dios (Santiago 3:1-12). David quiere ser un buen testimonio a los demás y quiere demostrarlo hasta con su estilo de hablar y conversar porque al dominarlo será capaz de refrenar todo el cuerpo (Santiago 3:3).

10. Las​ ​obras​ ​que​ ​Dios​ ​demanda​ (Salmos 51:16-17) Dios nunca ha estado interesado en los actos externos del hombre ya que estos son increíblemente imperfectos, Isaías 64:6 dice que lo mejor que le podemos presentar a Dios para Él son como trapos sucios. La salvación por lo que hemos leído de David en este salmo deja muy en claro que no se consigue porque el hombre contribuya en algo, al contrario la salvación es una acto divino en donde el hombre no interviene absolutamente en nada (Tito 3:5-7, Efesios 2:8-10). Pero lo único que Dios pide del hombre es un espíritu quebrantado, que su orgullo haya desaparecido y sea reemplazado por un corazón humilde porque entendió su condición y la sentencia que merece, si usted acude así a Dios puede estar seguro que Él no le va a rechazar como no rechazo a David y encontrará el perdón.

11. Ofrendas​ ​agradables​ (Salmos 51:18-19) David ahora vuelve su atención al Templo y habla de las ofrendas que se presentan a Dios para alabarle. Las obras aparecen hasta el final, fueron diseñadas por Dios para que en obediencia las llevemos a cabo. Estas son la evidencia que confirman sin lugar a dudas que el arrepentimiento fue genuino, por ello serán aceptadas por

Dios porque provienen de un corazón agradecido y tendrán un grato aroma. Las obras no consiguen el perdón de Dios, es la fe, las obras solo reflejan el cambio que ocurrió en la persona a partir de su arrepentimiento (Efesios 2:10, Filipenses 4:18).

Encontrando​ ​Salvación David derramó su corazón ante Dios con un corazón quebrantado y lleno de dolor al entender que sus actos habían violado la Ley de Dios. Este pasaje bíblico nos da a conocer que lo único que Dios demanda del hombre es que entienda la magnitud de sus ofensas

por haber violado los mandamientos divinos que le lleva

a quedar separado de El.

El hombre no puede salvarse ya que esto es un

regalo de Dios (Efesios 2:8-9) así que no hay obra alguna

que pueda hacer ya que en su imperfección le es imposible

contribuir con algo.

Dios solo pide un corazón que se humille, que le pida perdón, que haga a un lado su orgullo al entender que fracasó y que está en la necesidad apremiante de ser rescatado. La salvación requiere de un corazón que se conduela de su condición, que vea las cosas como Dios las ve y las crea sin dudar (2 de Corintios 7:9-10).

Le invito a que no siga creyendo que es lo suficientemente “bueno” y que no necesita un Salvador. No permita que las enseñanzas de los hombres y de las religiones le digan que usted puede redimirse a sí mismo, que cumplir con ritos religiosos le salva, que el bautizo o una serie de actos buenos le van ayudar a encontrar el perdón. La Biblia es enfática y a través de sus 66 libros repite vez tras vez que la fe, la gracia y la misericordia de Dios son los únicos elementos que le dan el perdón y la reconciliación con Dios, ahora solo le queda creer y arrepentirse en forma genuina. Hoy es el día en que usted puede reconciliarse con Dios, así que al doblar su rodilla pidale perdon a Dios haciéndose responsable de sus pecados, permita que Jesús sea el Señor de su vida y deposite su fe en Él. Cuando decida creer lo que dice Dios en su Palabra le dará la autoridad de ser llamado hijo de Él (Juan 1:12), ahora obedezca, lea su Biblia y busque una Iglesia donde se proclame la verdad y comparta con otros lo que Dios ha hecho en su vida.

Le invito a enviar sus comentarios y preguntas

a: elbcomentarios@gmail.com


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